Egoitz Galartza Garaialde
La mejora genética en apicultura tiene parte de ciencia, parte de paciencia y mucho de trabajo a largo plazo. En ocasiones, sin embargo, aparece una reina que destaca de forma extraordinaria sobre todas las demás. Eso es precisamente lo que ha ocurrido en el programa de selección genética de ERBEL.
La reina ES-1-12-20-2023 ha obtenido la mayor valoración genética registrada en la historia del programa, alcanzando
132 puntos, la puntuación más alta entre las más de 1.900 reinas evaluadas hasta la fecha. Ahora, su legado genético dará un paso más: será preservado mediante la criogenización de semen de zánganos descendientes de esta línea, que pasará a formar parte de un banco de germoplasma.
Una reina fuera de lo común
Nacida en 2023 y fecundada en la estación de apareamiento de Ataun, la reina ES-1-12-20-2023 fue evaluada durante 2024 en Navarra dentro del programa de mejora genética de ERBEL.
Sus resultados fueron sobresalientes. La colonia destacó especialmente por su capacidad productiva, alcanzando una cosecha récord de 81 kilogramos de miel obtenidos en varias cosechas. También mostró un excelente comportamiento higiénico, una característica fundamental para la salud de las colonias, eliminando el 88 % de las celdillas afectadas en apenas seis horas.
Otro de los aspectos que llamó la atención fue su resistencia frente a varroa, el principal parásito que afecta actualmente a las abejas melíferas. Durante el periodo de evaluación, esta reina presentó uno de los menores crecimientos poblacionales del ácaro observados ese año de testaje.
Aunque la mansedumbre no fue su característica más destacada, tampoco se trató de una colonia problemática. Su tendencia a la enjambrazón fue reducida y pudo controlarse fácilmente mediante una intervención mínima de la apicultora testadora.
Considerando conjuntamente todos los caracteres evaluados, los responsables del programa coinciden en que se trata de una de las mejores reinas que han pasado por las manos de los testadores en la historia de la selección genética de ERBEL.
Multiplicando una genética excepcional
El valor de una reina excepcional no termina en la colonia donde fue evaluada. Durante 2026, 16 reinas hijas suyas están siendo utilizadas para saturar de zánganos la estación de apareamiento de Ataun.
Esta estrategia permite que una gran proporción de los zánganos presentes en la zona procedan de esta línea genética. Según estudios realizados anteriormente, hasta un 70 % de los apareamientos se producen con zánganos originados en las colonias seleccionadas por ERBEL en la estación.
En la práctica, esto significa que gran parte de las futuras reinas distribuidas a los participantes del programa de cría heredarán genes procedentes de esta destacada línea familiar, acelerando la difusión de sus cualidades en la población seleccionada.

Un seguro genético para el futuro
La historia de esta reina dio un nuevo giro cuando el doctor Jesús Yániz, catedrático de reproducción animal de la Universidad de Zaragoza y profesor de la Escuela Politécnica Superior de Huesca, planteó a ERBEL la posibilidad de conservar material genético de las mejores líneas mediante técnicas de criogenización.
La propuesta encajaba perfectamente con los objetivos del programa. Si se iba a preservar una genética especialmente valiosa para las generaciones futuras, la elección de la línea donante parecía evidente.
Aprovechando el momento del traspaso de los zánganos escogidos a manos del Dr. Yániz, le hemos preguntado sobre la criogenización y los bancos de germoplasma.
ERBEL: ¿Qué es la criogenización?
Jesús Yániz: La criogenización (en el ámbito biológico solemos denominarla crioconservación) es un proceso biotecnologico que consiste en congelar y preservar células, tejidos u órganos a temperaturas extremadamente bajas, generalmente en nitrógeno líquido a -196 °C. A esta temperatura, todo el metabolismo celular se detiene por completo, lo que permite mantener las estructuras biológicas vivas y «pausadas» en el tiempo de forma indefinida, para ser revitalizadas y utilizadas en el futuro.

E: ¿Qué dificultades tiene congelar semen de abeja frente a otras especies?
JY: A diferencia de los mamíferos (como vacas o cerdos), donde la congelación de semen es habitual desde hace décadas, el semen de los zánganos (Apis mellifera) presenta desafíos únicos y complejos:
- Volumen mínimo de semen: Un zángano produce apenas 1 microlitro de semen. Recolectar una cantidad suficiente para congelar y luego inseminar requiere una precisión quirúrgica y cientos de zánganos.
- Sensibilidad al choque térmico: Los espermatozoides de los insectos, y de las abejas en particular, tienen membranas celulares muy delicadas que se rompen fácilmente durante los cambios bruscos de temperatura.
- Toxicidad de los crioprotectores: Para evitar que se formen cristales de hielo que desgarren las células, se usan sustancias llamadas crioprotectores (como el DMSO o el glicerol). Sin embargo, el espermatozoide del zángano es extremadamente sensible a la toxicidad de estos productos químicos. Además, estos crioprotectores pueden también resultar tóxicos para la reina tras la inseminación.
- Estructura del espermatozoide: Tienen una cola extremadamente larga en comparación con la de los mamíferos, lo que los hace mecánicamente más propensos a sufrir daños durante la congelación y descongelación.
- Pero quizá la mayor dificultad radica en que los espermatozoides deben mantenerse viables durante mucho tiempo en la espermateca tras la congelación-descongelación-inseminación para fecundar a muchos huevos. En mamíferos en cambio, es suficiente que los espermatoides estén viables unas pocas horas hasta fecundar unos pocos ovocitos.
E: ¿Cuánto tiempo puede conservarse el semen?
JY: Teóricamente, de forma indefinida. Una vez que las muestras alcanzan los -196 °C en el nitrógeno líquido, las reacciones químicas y de degradación celular son cero. En la práctica de la ganadería tradicional, se ha logrado preñar a hembras con semen congelado hace más de 40 o 50 años sin que se observen mutaciones ni pérdida de fertilidad. En las abejas, aunque la técnica es más reciente, los bancos de germoplasma están diseñados para salvaguardar estas muestras durante décadas o siglos.
E: ¿Qué aplicaciones prácticas tendrá este banco de germoplasma para la apicultura?
JY: Un banco de germoplasma es un salvavidas para el sector por varias razones:
- Seguro de vida contra extinciones: Si por cualquier circunstancia se produce una gran mortalidad de una subespecie o variedad local de abeja, se puede recuperar gracias al material congelado.
- Conservación de la biodiversidad: Permite mantener la variabilidad genética de razas autóctonas, como la abeja negra ibérica, sin riesgo de que se hibriden o debiliten.
- Facilidad de transporte global: Es mucho más seguro transportar semen congelado que material vivo, minimizando la propagación de enfermedades.
- Disponibilidad temporal: Permite realizar inseminaciones artificiales en épocas del año donde normalmente no hay zánganos disponibles en la naturaleza.
E: Inseminación, crioconservación, mejora genética…¿en apicultura se comienza a utilizar técnicas ampliamente empleadas en otras ganaderías?
JY: Sí, absolutamente. Tradicionalmente, la apicultura dependía de la reproducción natural y el azar, lo que la dejaba muy rezagada respecto a otras ganaderías. Hoy en día, el sector está viviendo una auténtica revolución científica y técnica. Técnicas como la inseminación artificial instrumental de reinas, la selección genética y la crioconservación están convirtiendo a la apicultura en una ganadería de precisión. La abeja ya no solo se «cuida», sino que se gestiona genéticamente para asegurar su supervivencia y productividad.
La criogenización de esta línea de ERBEL representa mucho más que la conservación de una reina excepcional. Es una apuesta por preservar años de trabajo de selección y por garantizar que los avances logrados hoy puedan seguir beneficiando a la apicultura del mañana.
Gracias Jesús por darnos la oportunidad de participar en la creación del primer banco de germoplasma de la abeja negra ibérica. Estamos seguros de que nuestros caminos se volverán a cruzar en el futuro.