Primer hallazgo de un área de congregación de zánganos de Apis mellifera iberiensis

Egoitz Galartza Garaialde

La estrategia reproductiva de la abeja melífera es fascinante. La reina es la única hembra apareada que produce toda la descendencia de la colonia. Durante la temporada de enjambrazón, cuando las condiciones tanto de la colonia como del campo son favorables, la colonia produce nuevas reinas, algunas pocas decenas que permitirán a la familia dividirse en dos o más partes.

La cantidad de zánganos presentes en la colmena también aumenta poco antes de la enjambrazón, y son criados por miles. Una colonia promedio puede producir unos 5.000 zánganos por temporada, aunque la mitad de ellos no alcanzará la madurez sexual.

La proporción de reproductores sexuales hembra-macho está sesgada en el caso de las abejas. La colonia produce una o dos reinas vírgenes adultas por cada 2.000 zánganos maduros por temporada. Esto da idea de la importancia que tiene para la colonia una sola reina y el gasto energético y de recursos que implica su crianza.

La reina se aparea con varios zánganos (entre 12 y 24), es decir, es poliándrica. Los zánganos, sin embargo, son monógamos y sólo se aparean una vez y a causa de la cópula mueren al poco tiempo.

Para complicar más el tema, los acoplamientos ocurren lejos de la colmena, a cientos o miles de metros de distancia de la seguridad de la colonia, y además, en el aire. La reina copula varias veces el mismo día realizando varios vuelos nupciales, y puede aparearse durante varios días seguidos, hasta llenar los oviductos con suficiente semen.

¿Cómo se encuentran los zánganos y la reina a esas distancias de la colmena?

Los apareamientos ocurren en una zona llamada Área de Congregación de Zánganos (ACZ), donde miles de zánganos sexualmente maduros se reúnen a la espera de que aparezcan las reinas vírgenes. Estas áreas están localizadas en las mismas zonas año tras año y no es necesaria la presencia de una reina virgen para formarla. Suelen ocupar superficies de unos 100-200m, y aparecen a alturas de entre 5 y 40m. Los límites de una ACZ suelen estar bien definidos, y los zánganos no suelen atravesarlos. Existen pasillos aéreos que los zánganos usan para llegar de un colmenar a una ACZ y por lo visto las reinas también se pueden aparear en estos corredores.

Deben darse ciertas condiciones meteorológicas para que los zánganos y las reinas vuelen: temperaturas por encima de 18°C para los zánganos y superiores a 20°C para las reinas, velocidad del viento inferior a los 20 km/h en los dos casos y cielos no completamente cubiertos y sin lluvia. Los vuelos se suelen suceder entre las 13.00 y las 18.00 de la tarde aproximadamente.

Los zánganos de la ACZ suelen provenir de colonias cercanas, generalmente de una distancia menor a 900m; dado que su interés principal es aumentar la probabilidad de aparearse con una reina, permanecen el máximo tiempo posible en la ACZ y el menor posible en el camino hacia ella. Suelen pasar unos 25-30 minutos volando: salen de la colmena, esperan a la reina en la ACZ y vuelven al nido. Tras alimentarse de miel, salen otra vez a volar. Esta práctica se repite 5-6 veces cada día.

Las reinas también tienen una autonomía de vuelo de unos 25 minutos, pero no suelen escoger la ACZ más cercana, sino una más alejada, situada a unos 2-3km de distancia. Los apareamientos en sí no toman más de unos minutos en total; unos pocos segundos son suficientes para acoplarse con un zángano, y tras el primero un segundo se une a la reina y así sucesivamente. Sin embargo, el viaje a la ACZ y vuelta pueden tomar 10-15 minutos. Suelen realizar unos pocos vuelos hasta que se aparean con suficientes zánganos.

Los zánganos encuentran a las reinas siguiendo el rastro de la feromona sexual 9-ODA (ácido 9-oxo-2-decenoico). Cuando una reina entra en una ACZ, los zánganos que han olido el 9-ODA la siguen por cientos, formando una cometa. Pero para localizar a la reina en la distancia corta, los machos se sirven de su agudo sentido de la vista, y es por este motivo por el que tienen los ojos tan grandes.

Pero, ¿porqué se arriesgan las reinas a pasar tanto tiempo fuera de la colmena? Parece que las principales razones son evitar la consanguinidad y aumentar la diversidad genética. Suele haber más de 10.000 zánganos en estas áreas (menos no son capaces de estabilizar una ACZ), y al no compartir la misma área las reinas y los machos de la misma colonia el riesgo de aparearse con un zángano relacionado con ella es muy bajo. Esto aumenta la resistencia a enfermedades y parásitos y la producción de la colmena, dos poderosas razones para mantener una buena salud genética.

Hallazgo de un Área de Congregación de Zánganos.

Que sepamos, hasta este momento no ha habido ningún reporte de un área de congregación de zánganos de Apis mellifera iberiensis.

Durante los meses de mayo y junio de 2021, cerca de la estación de fecundación de ERBEL, se ha hallado una ACZ que son utilizados por los zánganos seleccionados y criados por la asociación.

Para el hallazgo de la ACZ se ha empleado un pequeño dron tele-dirigido, un señuelo que simula ser una reina sujeta al dron por una cuerda de 5m y feromona mandibular de reina (QMP) en el señuelo. Para volar el dron se escogieron días soleados, sin viento y en horario de 15.00 a 18.00.

El método empleado ha sido monitorizar las posibles áreas, previamente escogidas utilizando un mapa por su posible idoneidad: zonas sin pendientes, de orientación sur, protegido por arboles o montañas. Partiendo de un punto se ha ido ascendiendo el dron junto con el señuelo cada 5 metros, donde se han hecho paradas de unos 30 segundos para ver si aparecían los zánganos. Una vez revisado un punto, el dron se ha desplazado unos metros hacia otro punto, hasta comprobar un área concreta.

De 5 días en los que se han hecho los controles en la zona donde se ha hallado la ACZ, en 4 de ellos se han encontrado grandes cantidades de zánganos, formando una cometa y siguiendo al cebo y sobre todo al dron, que los atrae por la rotación de sus hélices. El día en que no se encontraron los zánganos una causa probable pudo ser que en ese momento no había suficiente cantidad de machos como para formar una ACZ.

La ACZ tiene una extensión de unos 300m de largo y unos 50m de ancho, aunque variable, pues en algún control ha tenido menor tamaño. La altura en la que se encuentran los zánganos va desde los 20m a los 35m.

Durante los ensayos también se han monitorizado otras zonas más alejadas de la estación. Se han encontrado pasillos aéreos que van desde los colmenares a la ACZ. En estos corredores, unos pocos zánganos tocaban el señuelo y se alejaban, sin formar grupos ni crear cometas.

Este hallazgo abre la posibilidad de realizar diferentes estudios en comportamiento y genética para conocer mejor los vuelos de apareamiento de reinas y zánganos y poder materializar mejor el control de sus apareamientos.

Además, con los análisis genéticos que realizaremos a las reinas apareadas en la estación, a las colonias productoras de zánganos, a otras colonias presentes en el valle y a los zánganos recogidos de la propia ACZ podremos verificar el porcentaje de éxito de nuestra estación de apareamiento, es decir, el porcentaje de nuestras reinas que es apareada con nuestros zánganos.

Agradecimientos.

Este trabajo ha sido posible gracias a la valiosa ayuda ofrecida por Joakin Arratibel. Eskerrik asko!

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